A PIÑAS EN SUS BODAS DE BRILLANTES


Luis Enrique Córdova

¿Salve, Oh Piñas, Orquídea de los Andes!
tierra pródiga de gloria sin par….
Hoy, que cumples BODA DE BRILLANTES
Qué hermoso a tus pies ofrendar.

Ofrendar nuestras luchas y esfuerzos,
el tesón de la diaria y ardua jornada,
que moldean tu armonía y progreso,
¡Bella joya en los Andes engastada!

El aroma de los verdes cafetos,
el almíbar de tus cañadulzales,
tejen siempre coronas de incienso
y horizontes con luces siderales.

Son ofrendas a Dios, a la madre natura
por hacerte tan noble y tan grande,
rica, generosa, tu alberge es ventura
y promisorio Bella Orquídea de los Andes.

Es tu aura tejida de miles de soles,
con el polen del milagro divino
que se arrulla entre huertos y flores
y en perpetuas lecciones de civismo.

Cuando el sol cariñoso te abriga,
cuando la neblina de la tarde te besa,
No hay un pecho que no sienta y bendiga:
¡Tu historia, cultura y grandeza!

No hay corazón que no sienta y te cante,
su plegaria de amor con esmero…..
si tus hijos se encuentran distantes:
¡Cómo vives en sus bellos recuerdos!

Hoy y siempre serán tus baluartes,
constructores de tu historia y progreso
¡Salve, Salve Orquídea de los Andes…
en ti fluye con amor el trabajo y el verso!

Noviembre 8 de 2016